sábado, 31 de enero de 2009

LA "REPÚBLICA" DEL CUERPO HUMANO - ARMONÍA PREESTABLECIDA

[“Hay que tener cuidado con los libros de salud: podemos morir de una errata” :-)]

Recuerdo con añoranza – de hecho, confieso, tengo todos los episodios en Dvd – la serie “Erase una vez”: Erase una vez el Hombre, Erase una vez el cuerpo humano, Erase una vez la música…yo me crié aprendiendo con ese abuelito simpático de pelo blanco y barba cana, soy de esa generación :-)

Hoy, después de un viaje en tren digamos, suavemente, que “aireado”, me he inspirado – por no gritar – y quiero dedicar este post a elogiar esa maravilla de la naturaleza que es nuestro cuerpo humano. [Me apasiona viajar en tren, dicho sea, pero hoy tenía unas enormes ganas de bajarme. Situación: Tren completo. Compañero accidental de viaje: un representante del género masculino cuyo cerebro – obviando el tema de su higiene personal digamos que, tirando largo, semanal, que no diaria – se ha pasado casi las 3 horas que ha durado lo que yo presumía como un tranquilo viaje en tren dedicado a la lectura, enviando órdenes a su aparato digestivo para que expulsara gas, casi siempre, he de aclarar, por la parte superior de su anatomía. Hubiera sido peor, es cierto, si su cerebro le hubiese mandado sacar el gas siempre por la parte inferior, claro, pero en todo caso, su “sistema biocultural de la eliminación de gases” y su “programa bionatural de evacuación” me han dado el viaje (Estos términos últimos son obra del Dr. D. José Antonio Jáuregui – sociólogo, filósofo y antropólogo, entre otras cosas – que así define lo que él llama el control emocional del tubo digestivo en su libro “Cerebro y Emociones”)]…Se me ha despertado la vena cínica y el humor negro, perdón :-)

Si hace unos días hablaba de grandes distancias, de grandes números y de la enormidad del Universo, hoy me iré al otro extremo. ¡Quiero hablar de las células!

Me defino: soy una seguidora de la ¿moderna? filosofía de la lentitud, del slow movement. En esta época donde casi todo el mundo corre por y para todo, me gusta vivir despacio, me gusta vivir intentando disfrutar de las pequeñas y cercanas cosas que, de otro modo, se me escaparían. “La lentitud abre las puertas de lo invisible cotidiano”.

Dentro de este estilo de vida, de esa especie de ir en contra de los acelerados, a la gente que escribe sobre este tema no deja de llamarles la atención la aceleración y el esfuerzo que hace nuestro organismo para mantenernos con vida. “Y es que, en reposo, el corazón late 180 mil veces y mueve 8600 litros de sangre al día, es decir: 15 toneladas. Y también necesitamos 12.000 litros de aire cada jornada. Y, mientras creemos dirigir una mirada tranquila al mundo, nuestras pestañas se mueven 11.500 veces al día. Y durante la noche no se interrumpe esta actividad frenética porque realizamos una media de 30 cambios posturales por noche. Y segregamos una media de un litro de bilis y de saliva al día. Y a partir de los 40 años perdemos una media de 20.000 neuronas al día sobre un capital inicial medio de 14 millones…y es que nuestro cuerpo es una fábrica que no deja de trabajar sin descanso y aceleradamente, capaz, cada día, de proezas asombrosas, que se repiten independientemente de nuestra voluntad”.

“Todo empieza con una sola célula. La primera célula se divide en dos, y estas dos en cuatro, y así sucesivamente. Justo después de 42 divisiones, tenemos 10 mil billones de células en el cuerpo, y estamos list@s para aflorar como seres humanos. Y cada una de esas células sabe perfectamente lo que tiene que hacer para preservar nuestra vida, para nutrirnos, desde la concepción hasta su último aliento. Todas dedicadas a nuestro bienestar personal.

No hay nada que ellas no harían por nosotr@s. Nos dejan sentir placer y formar pensamientos. Nos permiten estar de pie, estirarnos. Cuando comemos extraen los nutrientes, distribuyen la energía y expulsan los deshechos. También se acuerdan de hacer que sintamos hambre antes, y de recompensarnos con una sensación de bienestar después, para que no nos olvidemos de comer otra vez. Por ellas nos crece el pelo, tenemos cera en las orejas. Saltan en nuestra defensa en el momento en que estamos amenazad@. Mueren por nosotr@s sin vacilar, miles de millones lo hacen diariamente. Si pudiésemos visitar una célula por dentro no nos gustaría. Dentro de ella van, de un lado a otro, como balas, miles de objetos. El interior de la célula es peligroso para sus ocupantes habituales. El ADN es dañado, por sustancias químicas y otros agentes, una vez cada 8.4 segundos (10.000 veces al día), y cada una de estas heridas debe suturarse a toda prisa para que la célula no perezca. Todas y cada una de ellas tienen el impulso imperativo de seguir siendo”.

Y es que actos tan normales como caminar, comer, tocar, ver u oír no son tan evidentes. El ser humano recuerda el 35% de lo que huele (me tranquiliza saberlo después del viaje de hoy y de los olores que llegamos a percibir en mi profesión jeje), el 5% de lo que ve, el 2% de lo que oye y el 1% de lo que toca. La memoria humana puede retener hasta 10.000 aromas y sólo reconoce 200 colores.

Y por encima de esto – dentro de esa necesidad humana que tenemos de intentar explicarnos qué son y cómo se crean los sentimientos en relación a un órgano físico y desconocido como es nuestro cerebro – hay estudiosos y eruditos del tema que relacionan todos y cada uno de esos sentimientos con una actividad celular, con el llamado ordenador emocional. “Puedo hacer lo que quiera pero no puedo sentir lo que quiera”, defienden. Los sentimientos, dicen, son las cartas o los mails que nos envía el cerebro ante determinados estímulos, y son invisibles, inodoros, incoloros e insípidos. Son las cartas ocultas que la naturaleza da a cada individu@ para jugar al juego de la vida, del mismo modo que la posición de las piezas de un tablero de ajedrez es conocida, pero no los movimientos de las mismas, y es que, si supiésemos o viésemos todos esos movimientos, no podríamos jugar porque perdería el sentido [Desarrollaré monográficamente en varios post futuros esta teoría del “ordenador emocional” porque hace pensar, convence y porque mantiene y estimula mi insaciable curiosidad].

¡Qué frágiles y precios@s somos! ¿No creéis?

Un saludo a tod@s :-)

PD: La eternidad no es mucho más larga que la vida…celular.

PD: El neurólogo Richard J. Hailer dijo: “el cerebro de los hombres es más grande que el de las mujeres pero no hay diferencia en el nivel de inteligencia. Tal vez las mujeres necesitan menos cerebro para igual inteligencia” ¡Me encanta! ¡Va por nosotras! :-)

20 comentarios:

Bioles dijo...

jajajaja, susanita, conociendote no entiendo como te has callado y no le has soltado un moco al vecino, por lo menos un "profit".
Realmente eres genial, hiciste que entendiera las "células madre" y ahora has explicado las otras "celulitas" de forma tan didactica que, con esto, ya no me queda nada para que me contrates como tu enfermera adjunta.
Ahora, alors, ancora, aleshores, ¿solo nos quedamos con 1% de lo que tocamos? ese porcentaje no me cuadra mucho. Vaya, no te voy a discutir, ya que siempre llevas la razón, ;) pero... es el mínimo porcentaje o sea apenas nada.
Te sigo, te sigo, te sigo, aunque no te escriba más.

Besos en las alturas.

Vivir es una casualidad dijo...

Eh Bioles ahora ya sé quien eres jeje :-) Quedas contratada como enfermera pero asume las consecuencias de lo que se dice que pasa entre médicos y enfermeras :-)p ... Y el 1% de tantos y tantos metros de piel como tenemos y de tantas y tantas cosas que tocamos es muchísimo. Un beso y espero poder seguir leyéndote por aquí!

Bioles dijo...

¿Estás segura de saber quien soy?

Asume, si me contratas, que será una pelea de gallos nuestra relación "laboral" :)

Aunque, pensándolo bien, me rendiré ante tus encantos :)p

Luján dijo...

Ejem... siento interrumpir. Pues vaya células tan maleducadas las de tu compañero de tren.

Jose Ig dijo...

Por cierto, y hablando de erratas, si a partir de los 40 años perdemos una media de 20.000 neuronas al día -o sea, unas 7 millones al año-, y tenemos un capital inicial de 14 millones, esto significa que ¡glub! en un par de años nos quedamos con el contador a cero...
En cuatro añitos me meto en política, para que no se me note...

Vivir es una casualidad dijo...

- Jeje Lujan, no interrumpes, mujer :-) Es que somos un poco gallitas las dos y nos pinchamos. Vaya compañero accidental de viaje, en efecto....pero me distraje pensando en como sacarle jugo y humor a esa situación uffff :-) Un beso y gracias por tu comentario!

- JoseI tiene usted razón :-) Esperaba con ansias a ver quién hacía los números y se daba cuenta. Licencias que me permito de vez en cuando, no os lo toméis a mal. Y sí, por favor, métete a politica que yo te voto....si el voto es secreto, claro :-D Un beso por dos desde aquí.

Jesús M. Tibau dijo...

Avui visito el teu blog per primer cop.
Sí, Viure és una casualitat, una meravellos casualitat, i un crim desaprofitar-la.

Vivir es una casualidad dijo...

Així es, Josep María...et recomano que llegeixes la entrada primera del meu blog a on parlo de tot aixó. Gracies per visitar-me i des d'aqui, moltes felicitats pel teu blog personal. Et llegeixo. Salutacions! :-)

Vivir es una casualidad dijo...

Perdó, Jesus M i no Josep M. Ho sento!

Rupit (Ricardo Texidó) / Pruit (Núria Tabares) dijo...

Me aconsejo RaxauN tu blog, dijo que me encantaria y que veriamos puntos en común, quizás porque yo también soy una chica de ciencias que le gustan las letras ;.

Un saludo

frantic dijo...

Bueno, ninguna experiencia debe ser dada por perdida. Al menos los regüeldos de tu vecino te sirvieron de inspiración, je, je.

En fin, sigamos nutriendo nuestras células para que duren sanas el mayor tiempo posible.

Nunca había pensado en meterme en política en caso de desgaste neuronal pero no me parece mala idea después de todo.

Un abrazo.

Vivir es una casualidad dijo...

- Hola amiga de RaxauN :-) Genial que te hayas dejado caer por aquí. Bienvenida!....pero ¿te gusta lo que ves? jejeje. Creo que hay que mantener viva la curiosidad, tanto de ciencia como de letras, en efecto. Viva la formación integral científica y humanística! Es la sal de la vida :-) Nos seguimos leyendo! Gracias y saludos!

- ¡Hola Frantic! Da para sonreir el tema de dedicarse a la política conforme vayas perdiendo neuronas, ¿eh? :-) Y, bueno, no hay mal que por bien no venga...ruidos = inspiración ufff! Un beso

Sergio Parra dijo...

Gracias por tus comentarios dejados en mi blog, Susana. He echado un vistazo a tu blog y, automáticamente, he tenido que ponerlo entre mis enlaces favoritos. Me alegra haber encontrado a otra persona que, como yo, es alfanumérica ;)

Espero que nos sigamos leyendo mucho tiempo. Saludos!

Sergio Parra dijo...

Ah, y ánimos con lo de la UNED!

Vivir es una casualidad dijo...

Bienvenido, Sergio, a este espacio de mentes alfanuméricas :-) Aprovecho para recomendar encarecidamente tu blog desde aquí. No tiene desperdicio, lector@s. ¡Lo disfrutareis, palabra!
Brindo contigo porque la casualidad de la vida nos permita seguir leyéndonos mucho tiempo más.
¡Gracias!

Rupit (Ricardo Texidó) / Pruit (Núria Tabares) dijo...

Bien me gusta lo que leo ya que haces protagonista a nuestra amiga la célula que al igual que tu pienso que esta muy ajetreada. Imagina el trabajo que tiene una célula dérmica en primavera con tantos alergénos, ácaros y bacterias todo el día importunando. En fin es un microcosmos muy interesante.

un saludo

Lur dijo...

M’agrada aquest post pq em recorda que tot el que inventa l’ésser humà, fa milers d’anys que està inventat per la natura!! Sinó, com s’explica que les cèl•lules coneguin tant bé quin és el seu mapa de ruta? Qui ha pitxat el botó del GPS per dir-los quin és el punt de partida i el d’arribada? Com pot ser, que en general, no necessitin carregar la bateria? Osti! És clar, resulta que la vida útil de l’aparell (cos humà) es correspon amb la del carregador? Com pot ser que , a més a més, sigui capaç d’autoreparar-se o que senzillament necessiti un petit cop de mà per tornar a engegar? Ei, no em digueu que nosaltres som els que en sabem i que la saviesa de la natura ja està esgotada pq no m’ho crec!! Ara, si ho feu, si us plau, expliqueu-vos amb paraules clares i sense algorismes matemàtics pq la veritat és que m’encantaria conèixer els vostres arguments

Vivir es una casualidad dijo...

- Hola Rupit/Pruit :-)
En relación con este tema ha caído en mis manos el libro "Un día en la vida del cuerpo humano" de Jennifer Ackerman....es un ensayo de lo que pasa en nuestro cuerpo a nivel celular desde que nos despertamos hasta que nos vamos a dormir....tengo unas ganas tremendas de leerlo (aunque antes he de acabar otro que tengo empezado, igual de apasionante, por que si no se me juntan un montón de libros empezados).

- Hola Lur :-)
"M’agrada aquest post pq em recorda que tot el que inventa l’ésser humà, fa milers d’anys que està inventat per la natura!! ", dices, y no puedo estar más de acuerdo. Estoy leyendo un libro que hace muchos meses que tenía ganas de leer despacito y que en uno de mis blogs favoritos - el de Sergio Parra - sale recomendado. Es uno llamado "El Cisne negro" y habla un poco de eso que dices tú, de que no solo porque algo no lo hayamos descubierto o entendido, no existe.
Este libro se basa en que, antes del descubrimiento de Australia, las personas del Viejo Mundo estaban convencidas de que todos los cisnes eran blancos, basándose en las pruebas empiricas de su realidad. Resumiendo: para que un suceso sea considerado cisne negro ha de cumplir 3 requisitos: debe ser raro, debe producir un gran impacto, y debe poder ser explicado a posteriori. Ya te iré contando.
El mundo celular invisible es maravilloso, todavía desconocido en parte y, me atrevería a decir, que extrapolable en más de un aspecto a nuestro día a día o a determinadas actitudes prepotentes del género humano ante la vida. Deberíamos "aprender" de las células.
Te recomiendo también el libro mismo que le digo a Rupit/Pruit....parece mágico. Si quieres te lo paso cuando lo haya leído :-)

Celia dijo...

Me gusta que no lo haya dicho yo inicialmente… porque luego dicen que los latinos somos lentos.. que que bendita paciencia… que hable más rápido (si es posible)… que termine la frase antes… que concrete mujer! Concrete!... que todo es suave como una bachata... jeje

En esta ocasión no puedo decir nada más a cerca del post… y ni creas que es un truco para no ponerme al día… es sólo que no hay nada que decir…. Excepto que espero ansiosamente el post que haga referencia al “ordenador emocional”

Vivir es una casualidad dijo...

Eso del slow movement te va que ni pintado, es verdad, Celia, gracias por resaltarlo :-)
Respecto al post sobre el ordenador emocional se está cociendo. Necesitaría vacaciones para dedicarme a escribir sobre todo lo que voy dejando pendiente ¿hablas con mi jefe? ;-)