sábado, 31 de enero de 2009

LA "REPÚBLICA" DEL CUERPO HUMANO - ARMONÍA PREESTABLECIDA

[“Hay que tener cuidado con los libros de salud: podemos morir de una errata” :-)]

Recuerdo con añoranza – de hecho, confieso, tengo todos los episodios en Dvd – la serie “Erase una vez”: Erase una vez el Hombre, Erase una vez el cuerpo humano, Erase una vez la música…yo me crié aprendiendo con ese abuelito simpático de pelo blanco y barba cana, soy de esa generación :-)

Hoy, después de un viaje en tren digamos, suavemente, que “aireado”, me he inspirado – por no gritar – y quiero dedicar este post a elogiar esa maravilla de la naturaleza que es nuestro cuerpo humano. [Me apasiona viajar en tren, dicho sea, pero hoy tenía unas enormes ganas de bajarme. Situación: Tren completo. Compañero accidental de viaje: un representante del género masculino cuyo cerebro – obviando el tema de su higiene personal digamos que, tirando largo, semanal, que no diaria – se ha pasado casi las 3 horas que ha durado lo que yo presumía como un tranquilo viaje en tren dedicado a la lectura, enviando órdenes a su aparato digestivo para que expulsara gas, casi siempre, he de aclarar, por la parte superior de su anatomía. Hubiera sido peor, es cierto, si su cerebro le hubiese mandado sacar el gas siempre por la parte inferior, claro, pero en todo caso, su “sistema biocultural de la eliminación de gases” y su “programa bionatural de evacuación” me han dado el viaje (Estos términos últimos son obra del Dr. D. José Antonio Jáuregui – sociólogo, filósofo y antropólogo, entre otras cosas – que así define lo que él llama el control emocional del tubo digestivo en su libro “Cerebro y Emociones”)]…Se me ha despertado la vena cínica y el humor negro, perdón :-)

Si hace unos días hablaba de grandes distancias, de grandes números y de la enormidad del Universo, hoy me iré al otro extremo. ¡Quiero hablar de las células!

Me defino: soy una seguidora de la ¿moderna? filosofía de la lentitud, del slow movement. En esta época donde casi todo el mundo corre por y para todo, me gusta vivir despacio, me gusta vivir intentando disfrutar de las pequeñas y cercanas cosas que, de otro modo, se me escaparían. “La lentitud abre las puertas de lo invisible cotidiano”.

Dentro de este estilo de vida, de esa especie de ir en contra de los acelerados, a la gente que escribe sobre este tema no deja de llamarles la atención la aceleración y el esfuerzo que hace nuestro organismo para mantenernos con vida. “Y es que, en reposo, el corazón late 180 mil veces y mueve 8600 litros de sangre al día, es decir: 15 toneladas. Y también necesitamos 12.000 litros de aire cada jornada. Y, mientras creemos dirigir una mirada tranquila al mundo, nuestras pestañas se mueven 11.500 veces al día. Y durante la noche no se interrumpe esta actividad frenética porque realizamos una media de 30 cambios posturales por noche. Y segregamos una media de un litro de bilis y de saliva al día. Y a partir de los 40 años perdemos una media de 20.000 neuronas al día sobre un capital inicial medio de 14 millones…y es que nuestro cuerpo es una fábrica que no deja de trabajar sin descanso y aceleradamente, capaz, cada día, de proezas asombrosas, que se repiten independientemente de nuestra voluntad”.

“Todo empieza con una sola célula. La primera célula se divide en dos, y estas dos en cuatro, y así sucesivamente. Justo después de 42 divisiones, tenemos 10 mil billones de células en el cuerpo, y estamos list@s para aflorar como seres humanos. Y cada una de esas células sabe perfectamente lo que tiene que hacer para preservar nuestra vida, para nutrirnos, desde la concepción hasta su último aliento. Todas dedicadas a nuestro bienestar personal.

No hay nada que ellas no harían por nosotr@s. Nos dejan sentir placer y formar pensamientos. Nos permiten estar de pie, estirarnos. Cuando comemos extraen los nutrientes, distribuyen la energía y expulsan los deshechos. También se acuerdan de hacer que sintamos hambre antes, y de recompensarnos con una sensación de bienestar después, para que no nos olvidemos de comer otra vez. Por ellas nos crece el pelo, tenemos cera en las orejas. Saltan en nuestra defensa en el momento en que estamos amenazad@. Mueren por nosotr@s sin vacilar, miles de millones lo hacen diariamente. Si pudiésemos visitar una célula por dentro no nos gustaría. Dentro de ella van, de un lado a otro, como balas, miles de objetos. El interior de la célula es peligroso para sus ocupantes habituales. El ADN es dañado, por sustancias químicas y otros agentes, una vez cada 8.4 segundos (10.000 veces al día), y cada una de estas heridas debe suturarse a toda prisa para que la célula no perezca. Todas y cada una de ellas tienen el impulso imperativo de seguir siendo”.

Y es que actos tan normales como caminar, comer, tocar, ver u oír no son tan evidentes. El ser humano recuerda el 35% de lo que huele (me tranquiliza saberlo después del viaje de hoy y de los olores que llegamos a percibir en mi profesión jeje), el 5% de lo que ve, el 2% de lo que oye y el 1% de lo que toca. La memoria humana puede retener hasta 10.000 aromas y sólo reconoce 200 colores.

Y por encima de esto – dentro de esa necesidad humana que tenemos de intentar explicarnos qué son y cómo se crean los sentimientos en relación a un órgano físico y desconocido como es nuestro cerebro – hay estudiosos y eruditos del tema que relacionan todos y cada uno de esos sentimientos con una actividad celular, con el llamado ordenador emocional. “Puedo hacer lo que quiera pero no puedo sentir lo que quiera”, defienden. Los sentimientos, dicen, son las cartas o los mails que nos envía el cerebro ante determinados estímulos, y son invisibles, inodoros, incoloros e insípidos. Son las cartas ocultas que la naturaleza da a cada individu@ para jugar al juego de la vida, del mismo modo que la posición de las piezas de un tablero de ajedrez es conocida, pero no los movimientos de las mismas, y es que, si supiésemos o viésemos todos esos movimientos, no podríamos jugar porque perdería el sentido [Desarrollaré monográficamente en varios post futuros esta teoría del “ordenador emocional” porque hace pensar, convence y porque mantiene y estimula mi insaciable curiosidad].

¡Qué frágiles y precios@s somos! ¿No creéis?

Un saludo a tod@s :-)

PD: La eternidad no es mucho más larga que la vida…celular.

PD: El neurólogo Richard J. Hailer dijo: “el cerebro de los hombres es más grande que el de las mujeres pero no hay diferencia en el nivel de inteligencia. Tal vez las mujeres necesitan menos cerebro para igual inteligencia” ¡Me encanta! ¡Va por nosotras! :-)

domingo, 18 de enero de 2009

LA EXCEPCIÓN PRUEBA QUE LA REGLA ES FALSA - LA HUMILDAD INTELECTUAL

[Respuesta que dio Anna Gavalda – escritora francesa – cuando le preguntaron cuál es su lugar preferido para leer. Dijo: “La Tierra. En la luna también se debe estar bien pero debe de ser difícil pasar las páginas” :-)]

Después de este parón, más largo de lo esperado pero inevitable, hoy quiero pensar en voz alta, y de manera algo caótica, acerca de la incertidumbre de la ciencia y de los valores, acerca de la humildad. De la humildad como estilo de vida, de la humildad del intelecto, de la humildad de la ética, de la HUMILDAD con mayúsculas.

Estoy leyendo – releyendo – a Richard P. Feynman, físico, gran divulgador, gran escritor y gran pensador. Os recomiendo todos sus libros pero destaco dos: “Qué significa todo eso” y “Está usted de broma”…pero, como dijo él en unas de sus conferencias, “por si acaso ustedes están empezando a creer que alguna de las cosas que yo dije antes son verdaderas por el simple hecho de que las dije yo, en lugar de considerar las ideas en sí mismas y juzgarlas directamente, deseo destruir desde ya cualquier imagen de autoridad que se hayan podido crear con antelación”…o sea, que tanto mis recomendaciones de libros como lo que voy a escribir a continuación no son necesariamente cosas ciertas :-)

Lo que hoy llamamos conocimiento científico es un corpus de enunciados con grados de certeza variables. Ninguno es absolutamente cierto. Esta libertad de dudar es una cuestión importante en las ciencias y, dice Feynman, en otros campos. “Ha nacido la lucha por permitirse la duda, por permitirse ser inseguro. Siento la responsabilidad de proclamar el valor de esta libertad y enseñar que no hay que temer a la duda, sino que debe ser bienvenida como la posibilidad de un nuevo potencial para los seres humanos. Si ustedes saben que no están seguros, tienen una oportunidad para mejorar la situación. Quiero pedir esa libertad para generaciones futuras”.

“Toda regla tiene una excepción”, se dice. O sea que la excepción pone a prueba la regla, o dicho de otra manera: la excepción prueba que la regla es falsa. Este es el principio de la ciencia y de la vida. Las excepciones a cualquier regla son muy interesantes en sí mismas porque nos muestran que la vieja regla es falsa y es muy excitante entonces intentar descubrir cuál es la regla correcta…si la hay.

El tamaño del universo es impresionante y nosotr@s somos una minúscula partícula que gira alrededor del Sol. Es un sol entre cien mil millones de soles en la galaxia, que, a su vez, es una entre mil millones de galaxias [*al final del post hago un añadido, creo que muy interesante, sobre lo que significan realmente los llamados números grandes como los que aparecen aquí]. Mientras llegamos allí, mirad este MARAVILLOSO video. ¡No tiene desperdicio!

!

Con las imágenes recién vistas aún grabadas en la retina, y para seguir situando al ser humano – recién llegado a este vasto mundo – en el sitio real que le corresponde, un breve inciso bioquímico: “Cualquier vida está interconectada con otra a nivel bioquímico. Hay un componente de la clorofila, un compuesto químico importante en el proceso de la oxigenación de las células de las plantas, que es un anillo bencénico. Muy alejados de las plantas están los animales, como nosotr@s mism@s, y en nuestros sistemas contenedores de oxigeno, en la sangre, en la hemoglobina, existen los mismos anillos poligonales bencénicos. Tienen hierro en su centro en vez de magnesio, por eso nuestra sangre es roja y no verde, pero son los mismos anillos. Esta universalidad de la química profunda de las cosas vivas es realmente algo misterioso y fantástico y contrasta con el orgullo de superioridad del ser humano”.

Y además de todo esto, están los átomos. Nada puede escapar a ellos. Las estrellas son átomos. Los animales son átomos. Estamos hech@s del mismo material pero con una complejidad tal que aparecemos misteriosamente viv@s.

“Es una aventura contemplar el Universo más allá del ser humano, contemplar cómo sería sin el ser humano – tal y como fue en gran parte de su larga historia y tal y como es en la gran mayoría de los lugares. Cuando se alcanza esa visión, cuando se aprecia por completo el misterio y la majestad de la materia, y entonces se dirige de nuevo esa mirada hacia el ser humano, se experimenta una sensación muy rara y excitante. Normalmente termina con una sonrisa irónica ante la futilidad de tratar de entender que es ese conjunto de átomos curiosos, que se mira a sí mismo y se pregunta por qué se pregunta. Estas ideas científicas terminan en sobrecogimiento y misterio, perdidas en el límite de la incertidumbre, pero parecen ser tan profundas e impresionantes que la teoría de que todo está dispuesto como un escenario para que Dios observe la lucha por el bien y el mal parece insuficiente. Ese Dios no parece ser suficientemente grande”.

Yo creo que soy una agnóstica mística – como dice Salvador Paniker – y frente al misterio de la realidad, muestro mi asombro radical. “No sé de nada que no sea un milagro” – dijo Walt Whitman. Yo, sinceramente, me asombro de todo.

“En este mundo hay mas religiones que mundos felices” – Ricardo Arjona.

[*Añadido prometido: Los números grandes: Adrián Paenza en su libro “Matemática ¿estás ahí?” habla de cómo tomarle el pulso a los números grandes para tener real proporción de lo que significan. Él lo que hace es compararlos con algo que pueda medir o imaginarse.

Imaginemos junt@s: en el mundo hay más de 6000 millones de personas. Eso son muchas, es un número grande. Si se pusieran fotos de todos en un libro, de manera que las hojas fueran de una decima de milímetro de espesor, colocando 10 personas por página y utilizando las dos caras de la hoja…el libro tendría 30 kilómetros de alto. Además si una persona estuviera muy ávida por mirar fotos, y tardara un segundo por página para recorrer las 10 que hay allí, y le dedicara 16h al día (por aquello de dormir lo que toca), le llevaría 28,5 años mirarlas todas…y cuando llegara al final, el libro ya habría aumentado de tamaño, porque ya seriamos aproximadamente 2000 millones de personas más, y el libro tendría otros 10 kilómetros de espesor.

Ahora pongámonos en fila, ocupando cada persona una baldosa de 30 cm de lado. De esta manera la humanidad entera formaría una cola de más de 1.680.000 kilómetros. Esto nos permitiría dar 42 veces la vuelta al mundo.

¿Qué pasaría si tod@s quisiéramos ser artistas de cine? Si cada persona apareciera nada más que 15 segundos (o sea, un poco menos de 7 metros de celuloide) se necesitarían 40 millones de kilómetros de negativo. Además, si alguien quisiera ver la película, se tendría que sentar la friolera de 2663 años.

Otro ejemplo para darse real y humilde cuenta de lo que es un número grande. ¿Qué es un año luz? Un año luz mide la distancia que la luz recorre en un año, lo sabemos. La velocidad de la luz en números redondos es de 300.000 km/segundo. Si la multiplicamos por 60, para saber cuántos km/minuto recorre, obtenemos 18.000.000 km/min. Nuevamente multiplicamos por 60, para obtener los km/hora, y nos sale 1.080.000.000 km/h. Multiplicado por 24, para tener los km/día, tenemos ya la cifra de 25.920.000.000 km/día. Y, por fin, si multiplicados por 365, tenemos que la luz recorre en un año la enorme distancia de 9.460.000.000.000 km. Realmente visto así ¡es muy lejos! ¿no? :-)]

Aquí acabo. Siento el caos del post de hoy, es el reflejo del caos que me domina cuando intento mantenerme en el micrositio en el que me corresponde estar humildemente. Me gusta vivir así. Me gusta vivir dudando para crecer.

Un humilde saludo :-)

PD: “El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad” – Hernest Hemingway.

PD: Quiero dedicar esta entrada a Rosa Lee Parks, una modesta y tranquila costurera del sur de Estados Unidos, que, el 1 de diciembre de 1955, subió al autobus en la Avenida Cleveland camino a casa después de una larga jornada. Tomó asiento detrás de los asientos reservados a los blancos sabiendo que, de acuerdo a la leyes del momento, cuando el número de blancos fuera mayor al de asientos reservados para ellos, los negros tenían que levantarse para cederles los suyos. La Sra. Parker cuando llegó el momento, serena pero firmemente, ese día se negó. La detuvieron pero la imagen de la policia arrestando a una mujer de porte humilde y equilibrado, de la que no se podía imaginar ni sombra de provocación, causó tal impacto que sirvió - para no hacer más larga la historia - para revocar esta estúpida y ultrajante norma. ¡Va por ella! [Gracias, L y C, por el regalo del librito "Mujeres que transformaron el mundo" ;-)]

viernes, 2 de enero de 2009

HORIZONTE DE COMPLEJIDAD - COQUETEO MATEMATICO DE AÑO NUEVO

[Dedicado a Sophie Germain (1776-1831), dotada de enorme talento matemático, pero que tenía que ir a las clases de matemáticas vestida de hombre porque las mujeres no tenían derecho a esa formación].

Hoy quiero compartir con vosotr@s una visión de las matemáticas que hace mucho tiempo que me tiene atrapada y sobre la que he leído muchísimo…y lo que me falta por leer.

Es mi manera de empezar este año 2009 de un modo diferente. Es mi manera de volver a ponerme a mí misma humildemente en mi sitio. Es mi manera de transmitir lo curiosa, bonita y desconocida que es esta vida que CASUALMENTE nos ha tocado vivir. Es mi manera de transmitir las enormes ganas de seguir viva y en buenas condiciones físicas y psíquicas que tengo como deseo para este año, para mí y para tod@s vosotr@s. Es mi manera de decir: ¡¡Cuántas cosas por aprender me faltan!!¿Tendré tiempo? Es mi manera, en definitiva, de felicitaros el año nuevo haciéndoos pensar, dibujando - espero - alguna sonrisa, sorprendiéndoos (que es uno de las razones más poderosas para querer levantarse cada mañana) y diciéndoos lo preciosa que es la vida y lo que merece la pena que la vivamos. Estos estímulos inagotables a mí me mantienen viva…simplemente quería compartirlo :-)

1.- Empezaré con un dilema que se plantea en el libro "Un matemático invierte en la bolsa" de John Allen Paulos, y que también sale en una de mis páginas favoritas que se llama CPI-Curioso pero inútil :-)

El concepto de Horizonte de complejidad es aquel que dice que los seres humanos dejamos de interesarnos por acontecimientos lejanos en el futuro, aunque sean muy importantes.
Imaginemos que nos encontramos con una lámpara mágica que dentro tiene un genio, que nos concederá todos los deseos que queramos con la condición de que es necesario, una vez obtenidos, venderla siempre a un precio menor al que la hemos comprado. ¿Qué precio - plantea el escritor - ofreceríais por la lámpara? Una condición: sólo vale la moneda del euro. Unas pistas: no podemos comprarla por un céntimo de euro porque no la podríamos vender al no existir nada menor que un céntimo de euro ; no podríamos comprarla por dos céntimos porque al que se la vendiésemos por un céntimo no la podría vender y por tanto no nos la compraría ; no podríamos comprarla tampoco por tres céntimos de euro porque nuestro comprador se encontraría con que su futuro comprador no podría venderla, y entonces él mismo no podría venderla por lo que no nos la compraría...¿A que da que pensar?¿Dónde está el límite?¿En qué punto deja de importarnos la cadena de compraventas que decide si podemos vender la lámpara o no? :-)

Los ecologistas sostienen que algo parecido nos pasa con la conservación del medio ambiente: estamos todos de acuerdo en que si seguimos así lo dejaremos todo hecho un desastre, pero como aún falta mucho y aún hay árboles, agua, playas y campos...pues no hacemos todo lo que podríamos.

2.- FALSA LÓGICA DEL POST HOC, ERGO Y PROPTER HOC (después de, por lo tanto, a causa de): Habla del error estadístico de dar por hecho que como una cosa sigue a la otra, esta está causada por aquella. Tomemos la frase ejemplo que dice que “la mayoría de la gente que se engancha a la heroína empezó con la marihuana”. Es cierto, puede…pero también es cierto que una mayoría aún más amplia empezó con la leche :-) (Sacado del libro “Platón y un ornitorrinco entran en un bar”).

3.- ¿DE DÓNDE SALE EL CÓDIGO DE CONTROL DE LA CUENTA CORRIENTE? (ese código de 2 números que viene detrás de los 4 de la entidad y de los 4 de la oficina): El primero de los dos dígitos de control corresponde a la entidad y el segundo al número de cuenta. Para calcular el primero multiplicamos los 8 números de la entidad y oficina de izquierda a derecha correlativamente por 7, 3, 6, 1, 2, 4, 8 y 5, y los sumamos. El resultado lo dividimos entre 11 y el resto es el primer número (Si el resto es 10, se pone 1). Para calcular el segundo dígito multiplicamos de nuevo de izquierda a derecha y correlativamente los 10 números de la cuenta corriente por 10, 9, 7, 3, 6, 1, 2, 4, 8 y 5, y los sumamos. Esa suma la dividimos por 11 y el resto de esa división es el segundo dígito. De nuevo si es 10, tomamos sólo el 1. :-) (Sacado del libro “Entrenamiento mental”).

4.- EL ENIGMA DE FERMAT O COMO SE PROTEGEN LAS CIGARRAS CON LOS NÚMEROS PRIMOS: Un número primo es aquel que es divisible sólo por uno y por el mismo. Las cigarras periódicas – especialmente la Magicicada Septendecim – tienen el ciclo vital más largo de todos los insectos. Su único ciclo vital empieza bajo tierra, donde las ninfas absorben parcialmente el zumo de las raíces de los arboles. Después de 17 años de esperar, las cigarras adultas emergen de la tierra en gran número e invaden temporalmente nuestro paisaje. Unas semanas después, se aparean, ponen los huevos y mueren. Lo que se preguntaron los zoólogos es porque el ciclo vital es tan largo y porque es precisamente un número primo de años. De hecho, otra especie – la Magicicada Tredecim – aparece cada 13 años, lo que indica que los ciclos vitales que son un número primo de años dan algún tipo de ventaja para la conservación de la vida.

La teoría más aceptada es que la cigarra tenía un parásito que también recorría un ciclo vital y que la cigarra intentaba evitar. Si el parásito, por ejemplo, tenía un ciclo vital de 2 años, entonces la cigarra quería evitar un ciclo que fuera divisible por 2, si no coincidirían regularmente. Lo mismo si el parásito tenía un ciclo vital de 3 años y la cigarra quería evitar los ciclos divisibles por 3. Al final la mejor estrategia resultó darse un ciclo de vida largo que durara un número primo de años. Si la cigarra se reproduce cada 17 años, el parásito, en su lucha por sobrevivir, sólo tiene dos ciclos vitales que aumentan la frecuencia de las coincidencias: el de nacer cada año y el de nacer cada 17 años. Por un lado, es poco probable que el parásito pueda sobrevivir 17 años porque durante las primeras 16 apariciones no habría cigarras a las que parasitar. Por otro, en su lucha por coincidir con la cigarra, el parásito habría ido alargando su ciclo vital hasta conseguir traspasar la barrera de los 16 años…pero, mientras tanto, su falta de coincidencia con las cigarras los habría llevado a su extinción. El resultado es una cigarra con un ciclo vital de 17 años – que ya no le hace ninguna falta – y un parásito que ya no existe :-) (Sacado del libro “Entrenamiento mental”).

4.- Para acabar, un enlace a un video de Youtube que merece mucho la pena ver: Se llama “New way to multiply” y la dirección es: http://es.youtube.com/watch?v=oQifpAIQmY8 [siento no saber como poner el enlace aquí en mi blog para que podáis verlo desde aquí...pero lo aprenderé :-)].

¡La evolución rara vez desperdicia cosas!

Espero haberos hecho disfrutar y haberos hecho sonreír como mejor medicina para este principio de año. ¡Animaros y decidme que pensais del dilema del punto 1!

MUY FELIZ AÑO NUEVOS A TOD@S :-)

domingo, 21 de diciembre de 2008

LA ILUSION DE LA REALIDAD

[Realidad: Alucinación creada por la mente debido a la carencia de alcohol en la sangre” (http://www.bushcador.com/)].

No vemos las cosas tal como son sino tal como somos, no debemos perder eso de vista…no deben de perder eso de vista [“Cuando me dices que soy de la otra acera, ¿desde qué acera me lo estás preguntando?”- “¿Cómo podemos saber que en realidad el cielo es verde y nosotr@s daltónic@s?”].

El problema de lo que es real empieza cuando intentamos definir la propia palabra Realidad. La Realidad está íntimamente ligada a nuestros sentidos y a la naturaleza de la conciencia humana y es, por tanto, parcialmente subjetiva. No es reproducible por tod@s l@s otr@s observador@s extern@s, aunque tampoco depende únicamente del punto de vista del/de la observador/a. La realidad no se acaba donde se acaban o se agotan nuestros sentidos. Si repasamos las estadísticas, nos tropezamos con la curiosidad de que verdades que en un pasado eran consideradas reales, hoy en día son erróneas. ¿Quién nos garantiza entonces que en el futuro nuestros descendientes no creerán equivocadas buena parte de las cosas que hoy consideramos real o verdadero?

Un ejemplo que me gusta mucho para ilustrar eso de que no vemos la realidad tal cual es sino tal cual somos: Un hombre está preocupado porque su mujer se está quedando sorda y decide consultarlo con el médico. Este le sugiere que haga una prueba en casa: que se coloque detrás y le pregunte algo primero desde lejos, luego a unos 3 metros y finalmente muy cerca de ella. El hombre llega a casa y ve a su mujer en la cocina. “¿Qué hay parar cenar? – pregunta desde la puerta”. No hay respuesta. “¿Qué hay para cenar? – repite al aproximarse un poco”. Sigue sin haber respuesta. Se coloca entonces detrás de ella y le pregunta: “¿Qué hay para cenar?”. La mujer se vuelve y grita: “¡¡Por tercera vez: pollo!!”(Sacado del libro “Platón y un ornitorrinco entran en un bar”).

En 1877 Gladstone en un artículo titulado “Sobre la idea del color en Homero” utilizaba frases como “el mar de color de vino”. ¿Se trataba de una licencia poética o acaso Homero y l@s grieg@s veían el mar de manera diferente? De hecho hay una considerable diferencia en la manera en que las distintas culturas categorizan y nombran los colores…incluso puede que los individuos sólo vean un color si existe una categoría cultural o nombre para ello. Aunque no está claro si esa categorización puede, de hecho, alterar la percepción elemental del color (Sacado del libro “Un antropólogo en Marte” de Oliver Sacks). Hay una tribu en Méjico que no tiene ninguna palabra para nuestro color azul y no lo reconocen como tal [ahora no recuerdo como lo llaman pero era como si lo describieran – lo siento pero mi memoria empieza a fallar y hace mucho tiempo que leí este dato :-)]. Hay una isla en la que, por una variación genética, la casi totalidad de sus habitantes ven en escala de grises desde el blanco hasta el negro, pero son totalmente ciegos al color. L@s pacientes con el llamado Síndrome de Anton – en el que está destruida la corteza visual – ignoran que están cieg@s. Tienen ceguera de su ceguera.

Inevitablemente la realidad de estas personas será diferente a la nuestra ¿no?

L@s pacientes con el lóbulo frontal del cerebro alterado – zona encargada, a grandes rasgos, de la consciencia, del deber, de la obligación y de la responsabilidad (nada más y nada menos) – no son conscientes que están enferm@s o que tienen déficits neurológicos severos. Su realidad, por tanto, es que están san@s y nadie l@s puede convencer de la dimensión trágicamente reducida de su existencia. Además suelen estar siempre de buen humor [El padre de un paciente frontalizado después de un tumor cerebral frontal operado llegó a decir, con ironía: “Los lóbulos frontales, ¿Quién los necesita?”]. De hecho los lóbulos frontales son la gran peculiaridad del cerebro humano y, o están muy poco desarrollados, o no lo están en absoluto, en los otros mamíferos (Sacado del libro “Un antropólogo en Marte” de Oliver Sacks)…Mmm…¿Será eso lo que nos hace ser tan “racionales” y por lo que muchos mamíferos son mejores “personas” que algún@s de los human@s?...

Estas características funciones de los lóbulos frontales pueden a veces presionarnos demasiado, de forma que anhelemos una liberación de sus aplastantes inhibiciones, de la cordura y de la sobriedad. Ansiamos, sin saberlo, unas vacaciones de nuestros lóbulos frontales: una fiesta dionisiaca de los estímulos y los impulsos. Todo es consecuencia de nuestra naturaleza hiperfrontal. Lógicamente la tragedia se produce cuando no hay regreso de esas vacaciones (Sacado del libro “Un antropólogo en Marte” de Oliver Sacks).

Cuándo una estrella se acerca se vuelve más azul, cuando se aleja más roja. Personas en diferente hemisferio ¿no verán la realidad de la misma estrella de manera totalmente diferente?

¿Cuántos ejemplos más necesitamos para darnos cuenta que la realidad la ve cada persona de acuerdo a sus características y vivencias? ¿No os coloca esto irremediablemente en vuestro sitio quitándoos mínimos intentos de aparición de aires de grandeza o superioridad alguna (a mí sí me pasa)? ¿No es acaso todo pura CASUALIDAD por dónde hemos nacido o por los accidentes / enfermedades que hemos tenido?...En esta época de realidades condicionadas por los intereses creados, ¿no os da que pensar?

Seguiré hablando de la realidad en futuros post. De nuevo esto es sólo la primera parte de un tema extensísimo y que me apasiona. Poco a poco iré haciendo las segundas partes, prometido :-) De momento os quiero dejar pensativ@s con lo escrito hasta ahora, fomentar el llamado pensamiento horizontal – aquel que nos permite mirar alrededor nuestro y no sólo obstinadamente lo que tenemos delante de nuestras narices como si fuera lo único verdadero que existe – y simplemente introducir el hecho de que la realidad, actualmente, puede llegar a ser inasumible e inabarcable (A este respecto os recomiendo leer el artículo de Enric González en El País del día 14/12/2008).

La cultura popular también es sensible a lo que es la Realidad: “Cada cabeza es un mundo”, “El león juzga por su condición”, “Todo depende del cristal con que se mire” o “Cada loco con su tema”.

Y ya para acabar una frase del gran filósofo y ensayista español Ortega y Gasset – uno de mis favoritos y perfecto para, de manera ilusoria, "permitirle" cerrar este post – que decía que “hay tantas realidades como puntos de vista”.

¡Un saludo a tod@s y felices y entrañables fiestas!

PD: “La mitad de la belleza depende del paisaje, la otra mitad de la persona que lo mira”…así de variable es la interpretación de la realidad :-)

lunes, 8 de diciembre de 2008

NAAMA - MEMORIA DEL SILENCIO

[Noé es un hombre conocido en la historia pero ¿cómo se llamaba su mujer?]

Hoy quiero compartir dos cuentos. Son unos cuentos especiales, profundos y tiernos para mí. Son unos cuentos para rescatar el silencio. Es la forma que tengo de ceder este espacio y el protagonismo a tantas y tantas personas, animales, palabras y hechos – anónim@s o no – que han sido olvidad@s o incluso nunca conocid@s. Hoy quiero dejar hablar a otros. Hoy quiero dejar hablar a los que saben escribir mucho mejor que yo. Hoy quiero rendir mi homenaje paradójica y parabólicamente silencioso a tantas mujeres y hombres, a tantas palabras, a tantos animales, a tantos hechos anónimos frecuentemente olvidados y/o silenciados consciente o inconscientemente con el tiempo. Paradójicamente porque, estando yo callada y cediendo el espacio a estos dos escritores, de alguna manera hablo y rompo el silencio. Parabólicamente porque me permito la licencia de extender el mensaje de estos cuentos al resto de los silencios. Es como siento que quiero empezar a cerrar el año. Quiero recordar a la mujer de Noé. Quiero recordar a l@s que nunca nadie recuerda: a las palabras olvidadas, a las personas y animales maltratad@s, a l@s asesinad@s, a l@s que no tienen qué comer, a l@s que, por una caprichosa CASUALIDAD del destino, les ha tocado o les tocó nacer inocentemente en un sitio y en una época donde no han tenido o no tienen cubiertas siquiera las necesidades básicas diarias, donde su vida no tiene el mismo valor que la nuestra, y donde puede que no tengan derecho a techo, a educación ni a una sanidad. Es simplemente lo que siento que hoy quiero hacer.

[Por cierto, no hay ninguna seguridad, pero en el Midrash (libro de eruditos judíos muy antiguo), hay escrito un probable nombre de la mujer de Noé: Naama].

1.- “Este cuento cuenta la historia de un monasterio en plena Edad Media. Una isla de paz en un lugar azotado por las guerras y los conflictos entre los señores feudales. En él viven poco más de una docena de monjes con sus túnicas marrones y una especia de bonete en la cabeza, también marrón. Los monjes trabajan en un huerto. No hablan entre sí sino por señas porque todos han hecho voto de silencio. Sus actividades están rigurosamente regidas por el sol. Después de un frugal almuerzo, a media mañana, los monjes se dirigen ordenadamente al scriptorium: una sala rectangular en el segundo piso rodeada de altos armarios de madera repletos de libros. Los monjes, siempre en silencio, escriben palabras en pedazos de pergaminos. Llevan siglos haciéndolo. Generaciones y generaciones de monjes silenciosos entregados a guardar y proteger las palabras. Todas las palabras que después ordenan amorosamente en pequeños archivadores de madera. Allí se resuelve la memoria de todo lo nombrado: lo visible y lo invisible, lo material y lo espiritual. Y ese es su único objetivo: guardar las palabras, preservarlas del olvido, porque – afirman – en las palabras se encuentra la certidumbre. Los objetos, los sentimientos comienzan solo a ser conocidos en el momento en que somos capaces de nombrarlos. Sin palabras no hay nada. Nombrar las cosas permite poseerlas…y eso inquietaba a los poderosos que veían en los monjes a unos extraños hechiceros dotados del poder, de la magia de las palabras.

Un día acude al monasterio un grupo de forasteros perseguidos por una partida de soldados. Desmontan y se acercan a la puerta abierta de par en par. El abad los recibe en silencio. Le apartan de un violento empujón. Toman las celdas a la fuerza rompiendo y destrozando todo aquello que se les interpone. Apresan a los fugitivos. Uno de los soldados prende al abad y lo abofetea. Otro prende una tea y la arroja por una de las ventanas del piso inferior, y los demás se animan arrojando más y más teas. Algunas se estrellan contra los muros pero otras rompen cristales, vidrieras…A los pocos minutos de las ventanas empiezan a salir unas rojas lenguas de fuego que despiden un humo negro y compacto. Los soldados se marchan con los fugitivos.

El cuento acaba con el abad y los monjes tiznados de ceniza los rostros, las manos y las túnicas, viendo desde el huerto, impotentes, como el monasterio entero arde pasto de las llamas. Y el abad rompe entonces a llorar. Y las lágrimas le surcan el negro rostro por el humo. Llora porque Europa entera está en guerra, llora por los fugitivos condenados a una muerte segura, y llora, sobre todo, porque el fuego está destruyendo las palabras, las comunes y las olvidadas, y porque ellos han hecho un voto de silencio que les impide pronunciarlas”.
(Este cuento está atribuido a Umberto Eco).

2.- SE ACABÓ LA RABIA (Mario Benedetti-1956):
“Aunque la pierna del hombre apenas se movía, Fido, debajo de la mesa, apreciaba grandemente esa caricia en los alrededores del hocico. Hacía dos años que Fido se había convertido en perro de apartamento, No pertenecía a ninguna raza definida, pero era un animal disciplinado. Sabía además aguantarse sobre dos patas hasta que su amo decía que descansara, traer el diario en la boca todas las mañanas, ladrar cuando tocaba y servir de felpudo a su señor cuando volvía de trabajar. Pasaba la mayor parte del día en un rincón del comedor o sobre las baldosas del cuarto de baño. No molestaba. No sentía un gran afecto hacia la mujer pero como era ella quien se preocupaba de la comida y de renovarle el agua, Fido le lamia las manos de vez en cuando. Los grandes momentos del día eran sin duda las dos comidas, el paseo diurético por la vereda y, especialmente, ese ratito después de la cena, cuando el hombre y la mujer charlaban y él sentía el roce afectuoso de los pantalones de franela.

Esta noche Fido estaba inquieto, el pasado inmediato pesaba sobre él. Una serie de imágenes se habían acumulado en sus ojitos llorosos. Una tarde en que estaba durmiendo su siesta en las baldosas del cuarto de baño, la mujer llegó acompañada del otro. No le gustaron ni su voz ni su falsete, ni el tacto de sus cortantes pantalones, ni su antipático olor. Primero solo hablaron pero poco a poco iba apareciendo con más frecuencia. Nunca pasaban al dormitorio pero en el sofá hacían cosas que a Fido le traían violentas nostalgias de las perritas de cierta charca en que transcurrió su cachorrez.

Una tarde, quien sabe por qué, volvieron a notar su presencia, y eso que Fido los dejaba tranquilos ahí quieto en su rincón. Fue la mujer, y era natural porque con el tipo no tenía nada en común. Acaso ella tenía especial conciencia de que el perro existía, de que estaba presente. Fido no tenía nada que reprocharle, mejor dicho, no sabía que tenía que reprocharle nada, pero estaba ahí, en el baño o en el comedor, mirando. Y, bajo esa mirada, la mujer acabó por sentirse inquieta, violenta, y no tardó en ser atrapada por un odio intenso, insoportable. Fido notó que ella lo trataba con rencor, con rabia.

Hacía un día, dos, tres (un perro no controla el tiempo), el otro había tenido que irse con apuro y había dejado olvidada la cigarrera; una cosa linda, dorada, muy dura sobre el living. La mujer la había guardado también con apuro (¿porqué?) bajo una cortina de la despensa. Allí, no bien estuvo solo, fue Fido a olfatearla. Aquello tenía el olor desagradable del tipo.

La pierna de su amo no se movió más. Fido se despertó de todos esos recuerdos y entendió que hoy los mimos habían concluido. Perezosamente estiró las patas y se levantó. Lamió todavía un trocito de tobillo que estaba al descubierto y, después de una caricia del amo, se fue, con paso lento y reumático, a su rincón tranquilo.

Sucedió entonces algo inesperado. Empezaron a hablar primero tranquilos, luego a gritos. De pronto la mujer se calló, cogió su abrigo y, sin que el hombre hiciera ningún ademán para impedirlo, salió a la calle dando un portazo tan violento que el perro no tuvo más remedio que ladrar. El hombre quedó nervioso, concentrado. A Fido se le ocurrió que ese era el momento. Nada de venganza, en realidad él no sabía qué era eso. El hombre estaba tan ensimismado que no advirtió enseguida que el perro le tiraba de los pantalones. Tuvo que recurrir a tres cortos ladridos. El hombre, después de vacilar, lo siguió con cierta desgana. No fue muy lejos, hasta la despensa. Cuando el perro apartó la cortina, el hombre se agachó a coger la cigarrera. En realidad Fido no esperaba nada. Para él su hallazgo no tenía más importancia. De forma que cuando el hombre dio aquel bárbaro puñetazo contra la pared y se puso a gritar y a llorar, no pudo menos que, asustado, retroceder ante la conmoción que provocara su acción. Se quedó en silencio pegado al marco de la puerta, y, desde allí, observó como el hombre, con los dientes apretados, gritaba y gemía. Entonces decidió acercarse y lamerlo con ternura, como era su deber.

El hombre levantó la cabeza y vio aquel rabo movedizo, aquel cargoso, aquel testigo que venía a compadecerlo. Todavía Fido jadeó satisfecho, mostrando la lengua húmeda y oscura. Después de acabó. Era viejo, era fiel, era confiado. Tres pobres razones que le impidieron asombrarse cuando el puntapié le reventó el hocico”.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

SIENTO LUEGO EXISTO: Ética médica - primer asalto.

[“La labor de la ética es discernir qué es bueno y qué es malo. También es la tarea - dicen - de sacerdotes, expertos y padres. Desgraciadamente la tarea de niños y filósofos consiste, precisamente, en preguntar a los sacerdotes, eruditos y padres ¿Porqué?” :-)]

La ética como tal ha coexistido siempre con el ser humano y ha sido causa y consecuencia de intensos y maravillosos debates. Es un rasgo inherente a esa condición que se nos supone de seres racionales, entendidos como “aquellos capaces de obtener información: del entorno a través de la percepción, del pasado por medio de la memoria, y de los informes lingüísticos por medio del conocimiento del lenguaje, así como aquellos capaces de deducir nuevos conocimientos a partir de los adquiridos y de evaluar e inferir preferencias concretas con que guiar la acción a partir de evaluaciones y conocimientos”… buffff, con esa definición entiendo que algún ser racional opte por la vía de la irracionalidad como modo de vida :-)

La ética, por si a algún/a compañer@ médico amnésic@ se le ha olvidado su significado – absurda sensación aguda subjetiva que tengo, lo sé - etimológicamente deriva de la palabra griega “ethos” que quiere decir costumbre, actitud interior de la persona hacia la vida.

No es objetivo de este post hablar de la ética en general sino de la ética médica, pero, a modo de ejemplo e introducción, no puedo aguantar sin colgar aquí uno de los habituales dilemas éticos que suele plantear el contemporáneo Peter Singer en sus conferencias y que a mi tanto me gusta para abrir turno de polémica. Peter Singer tiene la habilidad de plantear analogías entre decisiones cuyas consecuencias espantosas estamos todos de acuerdo y decisiones aparentemente más benignas que, en su opinión, son parecidas desde un punto de vista ético. Plantea, por ejemplo, que uno puede ganar dinero para comprarse un nuevo televisor vendiendo a un niño sin techo a una corporación que utilizará sus órganos para trasplantes – eso, estamos todos de acuerdo, es una barbaridad inadmisible. Pero, en contraposición, plantea también que, cada vez que compramos un televisor en vez de donar el dinero a una organización que protege a los niños sin techo de las mafias de los trasplantes, estamos haciendo exactamente lo mismo. ¿A que da qué pensar cuando plantea este tipo de cosas? (Del libro “Platón y un ornitorrinco entran en un bar” de Thomas Catchcart y Daniel Klein).

Mucha gente “occidental” puede pensar que la Ética Médica arranca en el siglo V – IV a.C. con el famoso juramento Hipocrático – juramento clásico que tod@s l@s médicos recién licenciad@s juramos esencialmente cumplir en el ejercicio de nuestra profesión – pero, siendo justos con la historia universal (y es que el mundo no es sólo Occidente), fue ya en la Mesopotamia del siglo XVIII a.C. cuando Hammurabi escribió los ocho artículos de su conocido Código, incluso con referencias halladas en tablillas de arcilla datadas 200 años antes.

Miremos donde miremos, la realidad es que todos estos preceptos, y algunos más contemporáneos, promulgan por regla general valores perennes para la práctica de nuestra profesión y de la relación médico-paciente: el respeto por la vida, no hacer daño, ser reservado, ser grato.

Yo sé que es difícil en general ponerse de acuerdo en algo, y si además intentamos ponernos de acuerdo en qué es lo que está bien y qué es lo que está mal, la tarea se vuelve harto difícil, lo sé, pero si, prácticamente todas las religiones del mundo, han conseguido, curiosamente, ponerse de acuerdo en lo que se viene a llamar en ética “la regla de oro”, no comprendo porqué no lo hemos de conseguir l@s médicos. El cristianismo, el hinduismo, el budismo, el Islam, el judaísmo, el confucianismo, la religión bahaí, el agnosticismo…todas promulgan en sus textos el cumplimiento de esa regla de oro. Incluso el artículo VI de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano que hizo la Asamblea Nacional Francesa en 1789 postrevolución lo estableció: “No hagas al otro lo que no quieras que te hagan a ti”, esa es la regla.

Sólo pido una cosa a mis compañer@s: podemos discutir o no sobre cualquiera de las cuestiones éticas – clásicas o nuevas – que la práctica de nuestra profesión plantea cotidianamente a la hora de tratar a un/a paciente, podemos llegar a ponernos de acuerdo o no, pero, por favor, tened o tengamos la capacidad de ponernos en el lugar del/de la paciente y de no hacer – o dejar de hacer – nada que no nos gustase que nos hicieran a nosotr@s mism@s, sólo eso…tan difícil y fácil al mismo tiempo. ¡Consigámoslo!

Seamos responsables en nuestro trabajo. Somos médicos del cuerpo y del alma de l@s pacientes. Hace ya tiempo que se sabe que las enfermedades no tienen un origen sagrado ni punitivo por algo mal que el/la paciente haya hecho. Hace ya tiempo que se sabe que los medicamentos no los creó Dios. Hace ya tiempo que el/la médico dejó de ser considerad@ como una especie de mag@ o chamán, como el brazo armado de Dios en la tierra, de estar por encima del bien y del mal y totalmente protegid@ de determinadas leyes humanas – sean estas justas o no.

El/la paciente no es un/a incapacitad@ mental. No estamos por encima de él/ella. No le perdamos el respeto. No nos perdamos el respeto a nosotr@s mism@s con nuestro quehacer cotidiano. Intentemos ir a dormir con la conciencia tranquila cada noche sabiendo que cada un@ en su puesto laboral ha asumido y cumplido con sus respectivas responsabilidades. Es un trabajo de equipo. Tod@s somos necesari@s. No debería de haber imposiciones por simples motivos jerárquicos (imposiciones, estas, que yo veo como reflejo de las propias inseguridades de l@s que las imponen). El respeto profesional se gana, no se impone. No es un trabajo cómodo el nuestro, pero es nuestra elección (y ya trataremos el tema vocacional o no de la medicina otro día).

Y no quiero decir con todo esto que el paciente no tenga sus obligaciones. Tienen su parte de responsabilidad. El cumplimiento de esta regla de oro ha de ser recíproco, no todo son derechos y no sólo tienen derechos…también esto será motivo de otro post en mi blog.

Primera parte, me acabo de acordar, perdón :-) Aquí me paro por hoy. Habrá segunda, tercera y no sé cuantas partes más sobre este tema de la ética médica. Ética médica en general, pero sobre todo en mi especialidad de la medicina de urgencias, porque es la que conozco y con la que lidio cada día. Habrá más partes porque me preocupa la deshumanización de la medicina, porque me preocupa la realidad de l@s que afirman ser médicos como un medio cualquiera de tener un sueldo a final de mes...habrá más porque me preocupa mi profesión.

Para relajarnos un poco, acabo con dos variantes humorísticas de la ya famosa regla: 1.-”No hagas a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti, tal vez tengan otros gustos” (George Bernard Shaw) y 2.- “Hazlo bien y no mires con quién” (Anónimo)…mmm…más de un@ debe de aplicar esto, si no soy incapaz de entender determinadas actitudes o toma de decisiones :-)

Último apunte: planteo una cuestión que yo no sé contestar de manera sencilla…¿qué es mejor: un/a médico no lo suficientemente preparado/a para un determinado puesto de trabajo pero que por lo menos es médico como si eso fuera una especie de salvoconducto (mmm) o dejar la plaza/turno laboral sin cubrir? ¿El hecho de poner a es@ médico no suficientemente preparad@ traspasa la responsabilidad de los posibles errores por omisión o acción al/a la propi@ médico o también hay responsabilidad del/de la que l@ contrata?¿Es ético cubrir una plaza sea como sea porque así se ha cumplido el objetivo?...mmm...ahí dejo el debate abierto. Yo no tengo las respuestas.

Sigo siendo responsable de las opiniones escritas por mí en este espacio.
Un saludo y muchas muchas gracias por leerme :-)

PD: “Me gustan los reincidentes porque no cambian de idea”…mmm...¿y en el ámbito de la medicina también?

PD: ¡Si no tienes nada que hacer, por favor, no lo vengas a hacer aquí en la medicina!

PD: Lo prometido es deuda…dedico este post a aquell@s que están viendo el documental de "los ornitorrincos, los perezosos y las zarigüeyas: esas grandes atletas de la naturaleza"…ell@s ya saben a quienes me refiero ;-)

jueves, 30 de octubre de 2008

EL OMBLIGO: EL ORIGEN Y EL PRINCIPIO DE LA VIDA

(Científicamente así es: el ombligo es el origen y el principio de la existencia de cada un@ de nosotr@s...¿Estarán de acuerdo los Obispos?)

Hoy quiero empezar compartiendo un cuento*, que CASUALMENTE viene a cuento con el post de hoy. Much@s de vosotr@s ya lo conoceréis – ¡espero sorprender a alguien por lo menos! – en todo caso me ha parecido una forma diferente y tierna de centrar un tema tan frívolamente tratado estos días por la Santa Iglesia. [*La recopilación de cuentos cortos es una de mis pasiones. Siempre encuentro alguno que no conozco y que me sorprende. Espero con ilusión cada edición del concurso de relatos hiperbreves que acaba originando un libro recopilatorio según la selección del jurado].

LA HABITACIÓN DE AL LADO – Luis de Val: “No podía moverse demasiado pero se sentía cómodo ¿O debía decir cómoda? La verdad era que su identidad sexual no le quitaba el sueño. Y sobre todo lo reconfortaba aquella música clásica, cuya melodía llegaba a percibir, aunque su escasa cultura no le permitía distinguir quien era. Todo le sonaba muy parecido y más que a la música, él atendía principalmente a las vibraciones que pudieran transmitirle las melodías. Al principio, de todo lo que sucedía en la habitación de al lado, lo que más le sobresaltaba eran las voces: una más fina, más delicada, como más próxima; otra más ronca, más profunda, muy diferente. Había silencios largos. Dilatados silencios donde no se escuchaba nada y momentos de estrépito casi ensordecedores. Primero empezaban las voces y luego se añadían ruidos de todo tipo, como si tuviera lugar un terremoto, como si el mundo estuviera a punto de acabarse. La costumbre, la repetición de las cadencias: silencio – voces – estrépitos, le fue tranquilizando a la vez que aumentaba su curiosidad por saber como era y que estaba sucediendo en la habitación de al lado. Notó también, aunque sin alarma, que el lugar dónde se encontraba parecía estrecharse, a no ser que él hubiera aumentado de tamaño – cosa que tampoco le importaba…porque se sentía cómodo, muy cómodo, rodeado de líquido amniótico, mientras en la habitación de al lado, a través del vientre de su madre, escuchaba las notas de Mozart, aunque todavía no supiera quien era Mozart” :-)

En efecto: ¡hoy hablamos de niños! Niños aún no nacidos, recién nacidos, embriones que si son niños o no lo son, adultos con sotana que parecen niños…Hoy hablamos de bebés etiquetados “medicamento” según la Santa Madre Iglesia o, mejor dicho y seamos justa, según algunas personas que pertenecen a la Santa Madre Iglesia – en la que también, y gracias a Dios, hay voces disonantes.

Me permito, para empezar, acompañar a Javier, el bebé etiquetado medicamento desde antes siquiera de nacer, de otros motes para bebés según la manera o para qué fueron concebidos. Copiando entre comillas a la siempre admirada Elvira Lindo, le podrían acompañar: “bebés ogino, bebés descuido, bebés borrachera, bebés salva-matrimonios, bebés sustituto-del-hijo-que-se-nos-fue, bebés violación, bebés penalti, bebés anti-soledad, bebés ella-se-empeñó, bebés deseados, bebés se-me-pasaba-el-arroz, bebés inseminados”, bebés que-llaman-al-cura-tío-cuando-todos-los-demás-lo-llaman-padre, etc., etc. ¿Os imagináis?

Estos días, que he tenido tiempo CASUALMENTE de leer plácidamente la prensa cada día, han ido impactando en mi retina frases como:

- “Los obispos, a través del Presidente de la Conferencia Episcopal Española, condenan con dureza la selección de embriones para curar a otro bebé: Siempre recelosa de los avances científicos (en su día condenaron el uso de la anestesia en los partos por el mandato bíblico de “parirás con dolor”) la jerarquía eclesiástica dice que esta selección somete la vida humana a criterios de pura eficacia técnica y reduce la dignidad de la persona a un mero valor de utilidad. Para seleccionar a ese embrión se han desechado a sus herman@s por no ser útiles desde el punto de vista técnico”
- “Yo he salvado una vida y he creado otra ¿Qué más se me puede pedir?”.
- “No dan ninguna opción. Según los obispos, haga lo que haga cometo un asesinato”.
- “¿Es más ético no hacer nada? ¿En que moral cabe no hacer todo lo posible por salvar la vida de tus hijos? Encuentro absurdo no curarlos por los embriones – preembriones, mejor dicho – que puedan quedarse por el camino. Que no nos ataquen como si estuviéramos matando a alguien. No es así. Porque esta historia de lo que trata es de la vida”

….Mmm…El anacronismo* de la Iglesia me altera [*anacrónico: que está en desacuerdo con la época presente o que no corresponde a la época en que se sitúa]. Están cometiendo lo que los expertos y filósofos llaman el crimen perfecto: el asesinato de la realidad. ¡Están defendiendo con preocupante fanatismo su verdad como si fuera la única verdad en este mundo!…¡Respiro hondo!

No quiero alterarme. Espero no alteraros tampoco. Hagamos un ejercicio: cambiemos la onda. Operemos primero y apliquemos después 500mg de filosofía + 500mg de humor cada 8h al tema y a ver como responde este especial paciente al tratamiento :-)

Perlas (por no llamarlas cálculos) que he encontrado al usar el bisturí:

1.- La Primero Epístola a Timoteo (1 Timoteo, Capítulo 3) recoge los requisitos de los obispos. Textualmente:
- Palabra fiel: «Si alguno anhela obispado, buena obra desea».
- Pero es necesario que el obispo sea irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;
- que no sea dado al vino ni amigo de peleas; que no sea codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;
- que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad
pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?;
- que no sea un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.
- También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

2.- Siguiendo los consejos paulinos a Timoteo (1 Tm 3, 1-8), el Código de Derecho Canónico de 1983 en su canon 378, establece que, para la idoneidad de los candidatos al episcopalado, se requiere que el interesado sea, textualmente:
- Insigne por la firmeza de su fe, buenas costumbres, piedad, celo por las almas, sabiduría, prudencia y virtudes humanas, y dotado de las demás cualidades que le hacen apto para ejercer el oficio de que se trata.
- De buena fama.
- De al menos treinta y cinco años.
- Ordenado presbítero al menos cinco años antes.
- Doctor, o al menos licenciado, en Sagrada Escritura, Teología o Derecho Canónico por un instituto de estudios superiores aprobado por la Sede Apostólica, o al menos verdaderamente experto en esas disciplinas.

3.- Para ilustrar lo absurdo pero divertido de los argumentos filosóficos por analogía, y por que viene a cuento: Tres estudiantes de ingeniería están discutiendo acerca de que tipo de divinidad debió de diseñar el cuerpo humano:
- Dios debe ser ingeniero mecánico – dice el primero – mira las articulaciones.
- Pues yo pienso que debe ser ingeniero eléctrico – afirma el segundo – el sistema nervioso tiene miles de conexiones eléctricas.
- En realidad estoy convencido que es un ingeniero de caminos – asegura el tercero – ¡quien sino sería capaz de hacer pasar una tubería de vertidos tóxicos a través de un área de recreo! :-)
(Del libro: Platón y un ornitorrinco entran en un bar - Thomas Catchcart y Daniel Klein)

4.- El matemático y filósofo francés del siglo XVII Blaise Pascal sostuvo que decidir si creemos en Dios o no es en el fondo como formular una apuesta. Si optamos por comportarnos como si Dios existiera y, al final, resulta que no existe, tampoco pasa nada. Bueno a lo mejor perdemos la oportunidad de disfrutar de lo lindo cometiendo alguno o todos los Siete Pecados Capitales, pero eso es calderilla comparado con la alternativa. Si apostamos porque Dios no existe y termina resultando que sí, nos habremos quedado sin el premio final, sin la dicha eterna. Por lo tanto, según Pascal, la estrategia de vivir como si hubiera un Dios es mucho mejor (Esto es lo que se llama apuesta pascaliana).
(Del libro: Platón y un ornitorrinco entran en un bar - Thomas Catchcart y Daniel Klein)

5.- “El Mundo” (Cuento de Augusto Monterroso): Dios todavía no ha inventando el mundo, está imaginándolo, como entre sueños. Por eso el mundo es perfecto pero confuso.

STOP que me estoy embalando…¡Vamos, como para que Javier decida libremente ser sacerdote de mayor!

Espero haber conseguido reacciones – sonrisas, enfados, asombros, las que sean – después de la lectura de este, más que nunca, caótico post, y espero no haber conseguido molestar a nadie con el libre ejercicio de mi libertad de expresión.

¡Un saludo!

PD: “El propósito de la ciencia no es abrir las puertas a una sabiduría eterna sino ponerle límites a los errores eternos” (B. Bredit)

PD: Para los despistad@s: ¡hay cambios en el blog!. Léase: reloj especial que marca el paso del tiempo, lista de parte de mis libros de ensayo preferidos, frases al final de la página... ;-)